Last words
domingo, 15 de diciembre de 2013
Ella oye a su madre cerrar la gran puerta principal de su casa. Oye el sonido tan familiar de las llaves golpeando la puerta. Es uno de sus sonidos favoritos. Cuando era más pequeña y sus padres la dejaban sola por "asuntos de mayores" y cuando volvían de sus viajes ese sonido la hacía feliz, casi más que sus propios padres. Es gracioso por que eran ellos los que ponían la llave en la cerradura pero no eran los que la hacían feliz. Simplemente no le gustaba estar sola. Le daba miedo. Era la única cosa en el mundo que le daba miedo. Ni las montañas rusas ni los monstruos debajo de la cama. Temía que sus padres no volvieran. Temía no volver a sentir los dedos de su madre en su frente limpiando la marca de pintalabios que le había dejado un beso previo. Ahora es como estar sola todo el tiempo. Tiene amigos pero no confía en nadie. Ya no tiene miedo. Ya no siente nada.
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